Actividades

Noche joven

La noche joven es un encuentro para hacer amistad, divertirnos constructivamente y augmentar nuestra conciencia. Charlamos sobre temas de gran calado, sobre qué sucede en el barrio y qué podemos hacer para que progrese.

Grupos prejuveniles

El programa para el empoderamiento espiritual de los prejóvenes se dirige a los jóvenes de 12 a 15 años. Se implementa un curriculum de reconocimiento internacional que está diseñado para ayudar a los participantes a desarrollar su capacidad de tomar decisiones positivas, ser excelentes en sus estudios y otras facetas de la vida, así como también para involucrarse en la vida comunitaria. Cada semana un grupo de amigas/os se encuentra con la animadora/or para estudiar unos libros que continen ejercicios enriquecedores, participar de actividades i planificar proyectos comunitarios. Así descubren sus talentos y capacidades, desarrollan una conciencia profunda y encauzan sus energías hacia el bienestar de su entorno.** **

Clases de niños

El programa de clases para niñas/os tiene el propósito de contribuir al desarrollo de cualidades espirituales o virtudes humanas – tales como el amor, la generosidad, la compasión, la justicia o la veracidad- y de ayudarles a construir un carácter noble y recto. Las clases se dirigen a toda la comunidad, independientemente de su ideología, creencia o cultura. Se trata de ayudar a los más pequeños a descubrir y cultivar las virtudes humanas por medio de una metodología que combina oraciones que inspiran el alma, canciones animadas, memorización de citas, narración de historias, arte y juegos.

Círculos de estudio

Permite formarse en el programa de capacitación para el liderazgo comunitario. A través del círculo de estudio las participantes se fortalecen y aprenden a contribuir a la mejora de su entorno, adquiriendo herramientas para apoyar y emprender actividades de servicio comunitario.

Reuniones devocionales

Espacios de inspiración y meditación que refuerzan el espíritu de compañerismo y armonía de los participantes y contribuyen a su bienestar y crecimiento interior. Estos espacios buscan encender “faros de luz” que iluminen la vida del barrio y acerquen más a las personas entre sí, dotando de espíritu el proceso de construcción de comunidad.