2020-02-21
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Los prejóvenes impulsan un festival de familias en Sabadell para fomentar la unidad, el amor y el espiritu de servicio y apoyo entre todos.

La agrupación de Zaynab está fortaleciendose ciclo tras ciclo en la medida que aprende a responder a las necesidades en dos frentes estrechamente unidos, en un esfuerzo por ofrecer el instituto a la población. Por un lado se están acumulando experiencias y ganando percepciones sobre cómo acompañar a un núcleo creciente de jóvenes y prejóvenes en el desarrollo de su capacidad para el servicio, y por otro lado se está aprendiendo a llegar a famílias enteras. Estos esfuerzos se intensifican en el nivel de los barrios, en el distrito seis de la ciudad de Sabadell. En este ciclo han sucedido muchas cosas, pero hay dos que han sido especialmente significativas: la campaña de instituto dirigida a jóvenes y el festival de familias.
En esta campaña hemos conocido a un grupo de población de habla árabe y hemos empezado a dar juntos los primeros pasos para avanzar por el sendero de servicio. Las primeras conversaciones fueron sencillas y directas. Les ofrecimos el instituto como un regalo para la familia de la humanidad y sentimos que así lo están recibiendo. Ellos comparten facilmente con sus amigos de qué se trata. Explican la imagen de un sendero de servicio y explican el proceso de transformación del gusano que se convierte en mariposa para hablar del efecto que tiene en nuestra vida. Decímos que somos una família y nos referimos unos a otros como hermanos y hermanas. Durante tres días un nuevo grupo de jóvenes avanzó en el libro 1 en lengua árabe. Además se hizo un libro 2 para que otros jóvenes pudieran seguir su curso en el sendero.

El entusiasmo con el grupo del libro 1 era grande, así que seguimos avanzando después de forma semi-intensiva y algunos tuvieron oportunidad de ir al campamento de Mura, donde pudimos contar con el apoyo de una tutora de habla árabe. Ha sido una experiencia que ha removido muchas emociones y ha despertado muchas preguntas en quienes estan sirviendo como tutores y acompañando el movimiento de jóvenes, e incluso en algunos de los jóvenes que llevan un tiempo en el proceso. Cuando pensamos en este grupo nos acordamos de lo que nos dijo la Casa Universal de Justícia en verano de 2013, de que «incorporen a los que han estado excluidos en el círculo de amigos íntimos».
A los pocos días se celebró un festival de familias preparado de principio a fin por los grupos prejuveniles con el apoyo de los animadores del distrito. Todo surgió como iniciativa del grupo que se formó en septiembre fruto de las semillas plantadas durante las prácticas del campamento de verano. En este su primer servicio querían fomentar el espíritu de amor y unidad entre sus famílias y amigos, y todos los que están tratando de mejorar el barrio como ellos. Con la colaboración del otro grupo prejuvenil prepararon un programa de actuaciones muy diversas y juntos pensaron cómo iban a hacer las invitaciones.

Los días previos se sentían los nervios, y a los minutos de empezar ese sentimiento se mezclaba con una gran expectación y alegría por parte de los prejóvenes y animadores. Los prejóvenes fueron los protagonistas de la fiesta, en gran medida por su capacidad de crear un ambiente en el que todos los los asistentes pudiran participar, en el que todos se sintieran invitados a cantar, bailar y conversar. Los animadores vieron el festival como una oportunidad para aumentar la comprensión de la comunidad en general acerca de quienes són los prejóvenes y cómo el programa para el empoderamiento espiritual de los prejóvenes contribuye a liberar su potencial. Hicieron una actividad artística para reforzar esta visión e hicieron una pequeña presentación sobre el Instituto Ruhí y el proceso de construcción de comunidad. Durante un espacio del refrigerio se reunió a los padres presentes para conversar un poco más acerca del programa y acordaron tener más encuentros para reflexionar juntos.
Todavía después de varias semanas muchos amigos que participaron siguen hablando de cómo se sintieron en el festival. Prejóvenes, jóvenes, y famílias han reconocido en este festival una ocasión muy buena para compartir todo lo que está sucediendo en el barrio, y preguntan si se va a repetir. Así que estos festivales son una expresión de lo que se está aprendiendo en el barrio, una ocasión para compartir entre los amigos que están participando e invitar a otros, para celebrar y sentirnos parte de una família.
Un animador expresa acerca del festival:
“El festival para mi ha significado mucho porque siento mucha alegría y deseos de seguir compartiendo en las actividades. Me siento muy orgulloso de compartir como familia, y lo somos en la Fe. El festival me a dado mucha experiencia para seguir trabajando con los prejóvenes y ayudarles a desarrollar ese potencial que tienen para mejorar el mundo. Gracias a todos por acompañarnos. Me siento muy contento. Gracias”
La alegría por los logros que se han alcanzado en el trabajo con famílias y el movimiento de jóvenes se ha podido sentir también en la reciente reunión de reflexión que tuvo lugar a principios de enero. Amigos de todas las edades compartieron sus experiencias, y por grupos se hicieron planes para los próximos meses. Ciclo tras ciclo es vital contar con el apoyo constante de nuestro querído Miembro Auxiliar que nos ayuda a alinearnos con la guía y a pensar en los siguientes pasos. En esta ocasión ha brindado especial aliento la visita del Miembro Auxiliar y Persona Recurso para el Sitio de Aprendizaje de Gran Canaria, Orlando Ravelo, quien ha compartido unos días reuniendose con amigos y apoyando las actividades previstas.
